Expertos artesanos elaboran este jarrón de vidrio soplado a mano, que alarga una silueta clásica en color marrón ámbar. El cilindro alto, que evoca los frascos de boticario, se estrecha ligeramente para formar un cuello redondeado. Llamativo por sí solo, el jarrón también presenta ramas individuales y arreglos florales exuberantes y fluidos. Nos encanta la forma en que el cristal dorado complementa los tonos naturales de los ingredientes botánicos frescos y secos.